|
|
Inicio Ansiedad en la vida universitaria
|
Ansiedad en la vida universitaria |
Ansiedad
- ¿Tienes la sensación de que tu tiempo siempre se hace poco y por lo tanto, tiendes a andar nervioso?
- ¿Tienes dificultades para dormir en la noche o te despiertas preocupado por los trabajos de la universidad?
- ¿Tienes la impresión que en las exposiciones orales se te puede olvidar todo?
- ¿Te ha pasado que evitas situaciones sociales porque temes no saber cómo integrarte?
- ¿Tienes momentos en que te falta el aire y te sientes ahogado fuera de contexto?
- ¿Has experimentado una sensación de ansiedad permanente que te cuesta describir o entender a qué se debe?
¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es una emoción básica que ayuda a prepararnos para enfrentar situaciones de exigencia, por lo tanto, en la universidad la ansiedad es un sentimiento necesario e inevitable.
Todos antes de una prueba nos sentimos ansiosos, sin embargo, en situaciones normales logramos sobreponernos y enfrentar el desafío, siendo posible, gracias a la ansiedad, tener la capacidad de alerta y la energía suficiente para lograr un buen desempeño.
Sin embargo, en ocasiones la ansiedad puede más bien interferir nuestras capacidades, produciendo bloqueos, nerviosismo excesivo, o mucho cansancio. Quizás tú has sentido experiencias intensas y poco placenteras de ansiedad que han llegado a interferir con tu vida social, tus estudios y con tu sentido de felicidad personal, si es así quizás en estas páginas te podamos ayudar.
¿Cómo puedo identificar si mi ansiedad no está bien y necesito ayuda?
Puedes sentirte ansiosos cuando estás con personas desconocidas, con profesores o incluso con compañeros. Puede ser que evites situaciones sociales, como fiestas, porque te sientes incómodo o avergonzado. Puede ser que te sientas estresado al tener que enfrentar exámenes orales o escritos y tengas dificultades en esos momentos para concentrarse. Puede ser que te sientas tenso porque tienes estándares sociales y de rendimiento extremadamente altos.
Cuando somos capaces de lograr una cantidad razonable de actividades y logramos enfrentar con relativo éxito diversas situaciones sintiéndonos sanos y felices, con tiempo suficiente para relajarnos y hacer actividades placenteras, sabemos que el estrés está siendo manejado efectivamente y la ansiedad es positiva.
Cuando la ansiedad no nos permite logra buenos niveles de desempeño y en vez de ser una ayuda se transforma en una interferencia en nuestro actuar cotidiano, entonces se trata de una ansiedad desadaptativa, y necesitamos ayuda para lograr un mejor manejo de ésta.
Si los niveles de ansiedad son permanentemente altos y ya no escuchamos las señales de cansancio de nuestro cuerpo y seguimos funcionando con altos niveles de presión, entonces la ansiedad se ha cronificado y corremos el riesgo de generar un estado de estrés que puede tener graves consecuencia para nuestra salud física y mental. En este punto se hace urgente pedir ayuda.
¿Qué causa la ansiedad?
El estilo de vida actual es rápido y está lleno de presiones y estresores de todo tipo; la sociedad moderna exige ser exitoso laboralmente de manera rápida, exige tener niveles de vida muchas veces difíciles de alcanzar, exige formar pareja y familia de acuerdo a los cánones externos, exige belleza física, etc.
Además de todo esto, la vida universitaria en sí misma y/o eventos especiales que ocurren paralelamente a nuestros estudios pueden causar estrés y tensión producto de las demandas que nos imponemos para lograr un desempeño que nos parezca adecuado. Para muchos ser responsable implica largos días y largas noches de trabajo y generalmente los alumnos de esta universidad tienden a exigirse de sobremanera.
¿Cuáles son las consecuencias que puede tener en cómo actuamos y qué sentimos?
Tu cuerpo siempre va a reaccionar con señales si está siendo sometido a situaciones que lo sobrepasan. A estas señales les llamamos síntomas. Debes preocuparte por tu ansiedad cuando comiencen a aparecer síntomas como dificultades para dormir, dolores de cabeza, dolores de estomago, ansiedad frente a situaciones sociales, dificultades de concentración, incapacidad para relajarse o preocupación excesiva. Debes saber que éstos son algunos de los signos que pueden dar cuenta que el estrés puede estar llevándose lo mejor de ti, pero no son los únicos.
Si los niveles de ansiedad se mantienen altos y haces caso omiso a los síntomas anteriores, tu ansiedad eventualmente puede generar complicaciones de salud como alteraciones digestivas, alteraciones en los ciclos de sueño, alteraciones en tu alimentación, aislamiento social, descontrol de impulsos o incluso alteraciones cardíacas. Todo junto a una calidad de vida deficiente y frustrante.
Lo bueno es que hay muchas formas de manejar la ansiedad y el estrés de manera adecuada. Lo primero es aprender a conocerse uno mismo de manera de poder detectar las señales particulares que mi mente y mi cuerpo me dan, para así evaluar qué alternativas o estrategias son las más adecuadas para evitar que la ansiedad siga incrementándose. Una vez que has identificado tus señales, puedes aprender a manejar mejor tu tiempo para no sobrepasarte y crear un balance adecuado entre trabajo y recreación. Lamentablemente, hay otros estresores externos que no podemos controlar y en esas ocasiones lo que podemos hacer es aprender a manejar mejor nuestras reacciones a estos estresores. Desarrollar habilidades adecuadas que nos permitan manejar nuestras reacciones a esos estresores te permitirá sentir que puedes lidiar saludablemente con estas presiones que te afectan física y psicológicamente.
En la UAP hemos diseñado un programa que busca disminuir los problemas derivados de la ansiedad, evitar su ocurrencia y agravamiento. Ingresa al programa
Revisa el Curso Manejo de la Ansiedad y el Estrés en la Vida Universitaria
|
|